Jueves 03 de enero de 2019- Al iniciar el año en la capital de Estados Unidos, la situación política interna podría ser en general más favorable para México y más complicada para el presidente Donald Trump.

Hay dos razones principales para creer lo anterior:

1. La opinión pública estadunidense desconfía cada vez más del mandatario.

La confianza en la institución presidencial ha descendido desde antes de la llegada al poder del actual presidente, debido a que en 1991 el nivel de confianza era de 50 por ciento y en el año pasado cayó a 37 por ciento, uno de los más bajos registrados hasta ahora.

La falta de confianza se podría explicar por la falta de soluciones a problemas graves que enfrenta este país: crecimiento de la deuda, calentamiento global, inmigración desordenada, envejecimiento de la población, ambiente de confrontación política, entre otros.

Pero la situación se ha empeorado por culpa del mismo Trump: políticas mal implementadas, manipulación de sentimientos nacionalistas, aislamiento internacional, manejo egocéntrico de la toma de decisiones, maltrato a sus colaboradores, etcétera.

Cada vez menos funcionarios desean trabajar con él en su gobierno. Acaban de renunciar el jefe de la Casa Blanca, John Kelly y el secretario de la Defensa, James Mattis, mientras que la lista de destacados dimitentes es larga: Rex Tillerson en el Departamento de Estado, H.R. McMaster como consejero de Seguridad Nacional, así como el vocero Sean Spicer y otros más.

Fear (Miedo) es el sugerente título del libro de Bob Woodward sobre los funcionarios que padecieron al trabajar con Trump.

El mismo mandatario pasó una semana en soledad en la Casa Blanca antes de fin de año, esperando en vano negociar la reanudación de labores del gobierno a cambio de la seguridad en la frontera, mientras su familia se fue a su villa en Florida. Sin embargo, su esposa Melania se compadeció y regresó a pasar la Navidad con él para que no estuviera solo.

2. A partir de hoy, los demócratas controlan la Cámara de Diputados en lugar de los republicanos, aliados de Trump.

Nancy Pelosi, veterana demócrata por California, se convirtió en la presidenta de la Cámara Baja.

Todo un personaje político, Pelosi es una mujer experimentada que defiende con pasión e inteligencia sus principios, como lo demostró en una desafiante conversación con Trump en la Oficina Oval, junto con su colega demócrata del Senado, Charles E. Schumer, en contra del muro.

Los demócratas podrían presentar iniciativas de ley para aportar fondos que permitan al gobierno reanudar labores normales y negar los cinco mil millones de dólares que solicita Trump para el muro, pero podría haber parálisis si se opone el Senado que sigue contando con mayoría republicana.

Si la estrella de Trump parece declinar, nunca hay que desestimarlo, pues las circunstancias podrían cambiar.

Por eso, hace bien el gobierno de México en no inmiscuirse en el debate interno del muro vinculado al cierre parcial del gobierno de Estados Unidos.

La idea de la construcción del muro va a caer por su propio peso. Cada vez menos tiene el apoyo de los demócratas y de la opinión pública. El tiempo y la prudencia están de nuestro lado, solo nos queda mirar.

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@AGutierrezCanet