Miércoles 13 de febrero de 2019.- Los votantes de origen hispano se posicionarán como la minoría racial más amplia para las elecciones presidenciales y legislativas en Estados Unidos contempladas para noviembre del próximo año, al sumar más de 30 millones.

En un estudio, titulado “Una mirada temprana al electorado 2020”, realizado por Anthony Cilluffo y Richard Fry, se indica que “si bien los cambios demográficos se desarrollan lentamente, ya está claro que el electorado (de Estados Unidos) en 2020 será único de varias maneras”.

Las personas “no blancas representarán un tercio de los votantes elegibles, su mayor participación en la historia, impulsados por aumentos a largo plazo entre ciertos grupos, especialmente los hispanos”, señaló la investigación auspiciada por Pew Researchs Center. En cifras preliminares, unos 32 millones de hispanos proyectados serán elegibles para votar en 2020, en comparación con 30 millones de afroamericanos, según el estudio.

Por su parte, “la población de asiáticos potenciales electores para votar alcanzará un estimado de 11 millones en 2020, más del doble de los cinco millones elegibles para votar registrados en el año 2000, casi cinco por ciento del electorado del próximo año”, precisó el texto. Además, los investigadores de Pew Researchs detallaron que uno de cada diez votantes elegibles serán miembros de la llamada Generación Z, es decir, la franja de estadunidenses que tendrán entre los 18 y 23 años de edad en 2020.

El equipo de investigación proyectó que la elección del próximo año en Estados Unidos “marcará la primera vez que los hispanos serán el grupo étnico racial más grande en el electorado, representando un poco más del 13 por ciento de los votantes elegibles, un poco más que los afroamericanos”.

Este cambio refleja el crecimiento gradual en la participación hispana de votantes elegibles para acudir a las urnas, en las elecciones presidenciales, desde hace dos décadas en casi el doble. La población de votantes afroamericanos creció casi tan rápido como el electorado en general, lo que significa que su participación se ha mantenido constante en un aproximado de poco más de 12 por ciento desde 2000.

El electorado tradicional mayoritario estadunidense, el blanco, pese a seguir siendo el mayor bloque étnico por encima incluso de la suma de todos los grupos minoritarios (alrededor de 32 por ciento), ha descendido para representar, según las proyecciones, casi 68 por ciento de los votantes en 2020. Hace dos décadas, cuando el republicano George W. Bush se impuso en las urnas, los blancos representaban 76.4 por ciento de los electores.