¿Estuvo cerca Loretta Ortíz?

La contundencia de la votación en segunda ronda para designar a Yasmín Esquivel (95 sufragios) no habría sido el reflejo exacto de lo que ocurrió en los últimos días en el Senado. Nos comentan, por ejemplo, que en una valoración al interior de la bancada de Morena, Loretta Ortiz no estuvo tan lejos de los apoyos que obtuvo entre los legisladores guindas, si a eso se suma que Ortiz era mejor vista por los legisladores emecistas, sus posibilidades para llegar a la Corte fueron reales en algún momento, sobre todo por la dificultad que estaba encontrando Ricardo Monreal para amarrar los votos necesarios para el nombramiento. Sin embargo lo que terminó inclinando la balanza habría sido la intervención del Consejero Jurídico de la Presidencia Julio Scherer, quien junto con el presidente de la Junta de Coordinación Política operaron para sacar los votos en segunda ronda.

GANAN Y PIERDEN
La llegada de Esquivel a la Suprema Corte, a expensas de la valoración sobre su actuación y su autonomía durante los siguientes años, deja momentáneamente ganadores y perdedores en el tablero político. De entrada, gana el presidente de la República quien ya logró que dos de sus cercanos lleguen al máximo Tribunal, lo mismo Julio Scherer que aumenta su área de influencia en el Poder Judicial; la negociación de Ricardo Monreal, fue clave para ambos nombramientos por lo que el zacatecano sale muy fortalecido. En contraparte pierden los partidos opositores, que a pesar de no estar de acuerdo en principio con la terna enviada por el Ejecutivo no lograron conformar un frente unido para rechazarla. Se podría decir que la autonomía de los poderes queda disminuida. Al interior de la Corte, a pesar de que sienten la intervención del Poder Ejecutivo, podrían darle el beneficio de la duda a Esquivel; lo que queda claro es que el ala conservadora del Tribunal se fortalece

EN EL AIRE GUBERNATURA DE 5 AÑOS
A unos días de que inicien las campañas electorales en Baja California, la duración de la gubernatura aún es una incógnita. En 2015, el Congreso local determinó que la duración del mandato que inicia en este año sería de 2 años para empatar la siguiente elección con los sufragios federales de 2021, sin embargo, el Tribunal de Justicia Electoral estatal determinó modificar el periodo para que quedara de 5 años, después de haber recibido diversas impugnaciones. Hoy, la resolución está en manos del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, sometido a una gran presión para definir en gran parte el futuro político en la entidad. Atentos.

Reporte Índigo