Una de las bondades de la plataforma digital Nómina Transparente presentada ayer por el gobierno de López Obrador nos mostró que en la 4T sí hay influyentismo y nepotismo.

Un ejemplo son los hermanos Ojeda Villagómez que manejan los hilos de la Lotería Nacional (Lotenal) y Pronósticos para la Asistencia Pública, cuyas llegadas a puestos clave se dieron en enero pasado. Fernando es subdirector general de Finanzas y Sistemas (oficial mayor) de la Lotenal, cuyo cargo también lo hace responsable del mismo cargo en Pronósticos debido a una fusión y contrató a sus carnales. Felipe es director de Tecnología de la Información y Comunicaciones en Pronósticos y encargado de la Subdirección General de Informática, desde donde se dio un contrato por dos mil millones de pesos para mantener activa y en servicio la base de informática que permite la venta de sorteos como Tris, Progol y Melate, entro otros.

Y Raúl aparece como gerente consultivo en Lotería Nacional, pero hace funciones de director de Informática en la misma, cargos sumamente importantes en ambas dependencias. Si eso no es influyentismo, conflicto de interés o nepotismo, ¿cómo le llamamos a los de los Ojeda Villagómez. ¿Un qué…?

La persona que ayer hizo una pregunta a modo al Presidente de la República levantó sospechas entre los reporteros acreditados en la fuente porque quienes han cubierto las labores informativas del Senado sólo lo habían visto haciendo boletines de prensa para el senador lopezobradorista Benjamín Robles, quien ahora, como diputado federal por el PT, hace su luchita por ganar la candidatura al gobierno de Oaxaca. Sin embargo, nadie conoce que esa persona que se hizo pasar como reportero en la mañanera tenga una trayectoria en medios de comunicación. De hecho cuando AMLO le cedió la palabra para preguntar, no presentó ni acreditó el medio para el que supuestamente trabaja, como lo hacen todos los reporteros que cubren las actividades del Presidente y aun cuando buena parte de ellos son identificados por el inquilino de Palacio Nacional.

El caso es que el tal Marco Antonio Olvera, después de recitar un rosario de adjetivos contra el periodista Jorge Ramos por su intercambio de ideas con Andrés Manuel el pasado viernes, le puso el balón a Andrés Manuel para soltar lo que traía atravesado en su pecho:

Advirtió a los periodistas que hay de aquel que se pase de imprudente con sus preguntas, pues ya sabe lo que le espera, en alusión a los ataques en redes sociales en contra el periodista de Univisión.

Grave precedente del Presidente cuando el país es el de mayor riesgo para ejercer el periodismo.

De lo que ya no habló el jefe del Ejecutivo fue de las estadísticas de homicidios en el país que ofreció Jorge Ramos (8 mil 524 en tres meses), las cuales incluso se quedaron cortas respecto a las que presentó el comunicador. Tampoco ha contestado cómo se van a evitar nuevos asesinatos en su administración para, que de seguir esa tendencia, no se convierta en la más sangrienta de la historia moderna.

La verdad es que se puede decir casi todo de los gobiernos panistas y priistas, pero en honor a la verdad nunca amedrentaron a la prensa con tal vehemencia como lo hace el líder de la 4T. Ofender a quienes ejercemos el mejor oficio del mundo y no ha movido a los colectivos de periodistas ni de derechos humanos como en el sexenio pasado cuando se condenaban las malas acciones de EPN o sus pésimas políticas públicas. Mejor salió el grupo del PAN en el Senado, a cargo de Mauricio Kuri, a condenar las amenazas contra la libertad de expresión y los comunicadores. Sí que tenemos un grave problema.

Uppercut: Un funcionario al que no se le vio en la mañanera en Palacio Nacional fue a Ricardo Sheffield, procurador federal del Consumidor, quien entregó la lista de ¿Quién es quién en los precios de la gasolina? AMLO salió con los temas generales de Secretaría de Energía y Pemex, pues alargará el tema mediáticamente y será hasta el próximo lunes cuando regrese el procurador para dar la nueva lista y detalles de la misma.

@ALEXSANCHEZMX